domingo, 8 de agosto de 2010

MÚSICA SIN VIOLENCIA

Este año, por cuestiones laborales es estado en contacto con el término “violencia”, por lo que me he adentrado un poco en el tema, conociendo algunas de sus vertientes, e incluso investigando y entrevistando al respecto.

Sin embargo, además de conocer sobre el tema, me he visto enfrentado a algunos momentos donde yo mismo he vivido una situación similar, donde he pasado momentos violentos que indudablemente me han marcado como persona.

Tras hacer entrevistas sobre el bullying (o acoso escolar) no pude más que remitirme a hace poco más de veinte años, donde por el hecho de ser diferente, o de no poder golpear al balón de basquetbol era objeto de burlas, algunas de ellas un tanto pesadas, e incluso provenientes de los profesores.

Ya para el cierre de la secundaria, extrañamente pasé de ser el “loser” para convertirme en el “nerd cool”, algo que pasó después de casi dos años de trabajo, donde además, mis calificaciones mejoraron, y demostré de alguna forma la persona que en realidad era.

Entre los consejos que expertos nos han dado, es que no hagamos caso a las agresiones, algo bien difícil cuando nuestro temperamento nos lleva a contestar, a no quedarnos callados. Obviamente, una reacción agresiva a algo que ya venía por esa vertiente no hace más que seguir con el círculo vicioso… algo que lejos de ponerle alto al problema, lo hace más grande.

No obstante, a veces el tratar de detener una situación así es difícil, y no precisamente porque uno sea masoquista, sino por tantas necesidades que uno ve cubiertas con una situación así, que no necesariamente son las más adecuadas.

Todo a colación por la más reciente colaboración musical entre Eminem y Rihanna que ya se encuentra colocada en el primer lugar de popularidad en Estados Unidos: Love the way you lie (Amo la forma en la que mientes).

Rihanna, que pasó hace más de un año por una situación violenta en su noviazgo con el cantante Chris Brown, cuando él la agredió físicamente el día en el que ambos se presentarían en los Grammy, ahora enfrenta sus miedos, al hacer una parte del tema, en el que interpreta una y otra vez una frase propia de una persona masoquista:

Just gonna stand there, and watch me burn. But that's alright, Because I like the way it hurts. Just gonna stand there, and hear me cry. But that's alright, Because I love the way you lie. (Me voy a quedar a verme arder. Pero está bien, porque me gusta la forma en la que duele. Me voy a quedar a oírme llorar. Pero está bien porque amo la forma en la que mientes).

La voz de la cantante se mezcla a la del rapero como alguna vez lo hizo él mismo con Dido en el tema Stan, que narraba la enfermiza relación entre un artista y un fan. Ahora en este tema se narra algo similar, pero del lado afectivo.



Independientemente de lo que cada quien hayamos vivido en nuestras vidas, de nuestro propia historia, y más allá de los predicamentos que socialmente están bien vistos, debemos saber cuándo poner un alto.

Hace algunos meses, para la campaña Música sin violencia de Ritmoson Latino, logré el siguiente testimonial de Fangoria. Creo que de todos los artistas que han hablado sobre el tema, este refleja muy bien una realidad, de una forma divertida, pero verdadera. Vivir una situación así, no es divertido.