Los dejo con el programa del 17 de febrero del 2013. Una hora de nuevas propuestas, covers frescos y re-versiones y otra con el recuerdo de los años que ya pasaron, pero que quedan en nosotros para siempre.
¡A disfrutar, Justicia Pop!
lunes, 17 de febrero de 2014
domingo, 9 de febrero de 2014
miércoles, 28 de noviembre de 2012
Soy Gonzalo y soy adicto a Madonna
Para el momento en que escribo esto, Madonna está dando su primer concierto en Colombia. Ya han pasado algunos días desde que pisó suelo mexicano, y ofreció dos conciertos prácticamente llenos en el Foro Sol de la capital, y si no hago mi relato, va a disminuir la emoción que todavía existe, y que me gustaría quedara plasmada por escrito.
Primero, hay que sentar los antecedentes, aunque much@s ya los conozcan. En 1989 me hice fan de Madonna. Tenía 13 años, y después de ver su película "Who's that girl" quedé prendado de ella. No es su mejor película, pero hubo algo, inexplicable que me hizo conectarme a ella. Días después, vi en "Siempre en domingo" el video de "Like a Prayer", y ahí ya fue inevitable. Un día después, a escondidas compré el disco, lo escuché con audífonos y nunca imaginé que en el 2012 la adoración por esas canciones me hicieran tatuarme su imagen en mi piel.
El resto es historia, he visto a Madonna en todas sus giras desde 1993, y no saben cómo lamento no haber estado en el Blonde Ambition, el que por mucho tiempo consideré su mejor tour. En el 93 en México fue el asombro; en el 2001 sufrí al máximo, pero disfruté aún más el Drowned World Tour en Miami; en el 2004, completamente enamorado disfruté de el Re-Invention Tour en Toronto, y el país repitió en el 2006 con el glorioso Confessions Tour; para dos años más tarde, volver a disfrutarla en el Sticky & Sweet en México, al lado de las "insufribles" estrellas del entretenimiento mexicano.
Para el 2012, era impensable no estar en el MDNA Tour, sin embargo la economía y las responsabilidades impedían viajar. Afortunadamente, México fue la opción anunciada, y como siempre, la histeria se apoderó de mí al momento de conseguir los boletos, que al menos, para la primera fecha, fueron para estar, por primera vez, en la fila más adelante del show.
Al saber del mentado "triángulo dorado", la tarea fue buscar maneras para estar dentro. Cuando me propusieron la idea de hacerme un tatuaje, la verdad no lo pensé mucho. No creí que fuera algo que hiciera, pero tampoco lo pensé mucho. Simplemente fui, y me lo hice, hace algunas semanas. El resultado fue el esperado, el viernes 23 de noviembre llegó a mi inbox un mensaje donde me confirmaban que había sido elegido para estar ahí, más cerca que nunca de la reina del pop… mi reina.
Hay todo tipo de fans. Los que la critican por respirar, los que nunca están conformes, los que presumen todo, los que se sienten expertos, los que aplauden todos y cada uno de sus pasos, los que la creen su redentora.
Yo me considero un fan extraño, tal vez mezcla de todos los anteriores, y tal vez completamente diferente. Por ella he hecho muchas cosas, incluso comportarme de una forma que no hago en la vida cotidiana. Sé que es muy importante para mí, pero no creo que mi vida dependa del fanatismo, o que incluso me interese enfrascarme en las constantes y recurrentes peleas para defender su relevancia o justificar mi gusto.
Su más reciente disco, como todos los de su carrera, significan algo para mí, me gusta, lo canto, lo disfruto, y lo tengo en "N" cantidad de versiones, nada más por el placer que me da acrecentar mi colección.
Toda esta introducción para llegar al pasado fin de semana, el del 24 y 25 de noviembre, el del cumpleaños de mi mamá que por esta ocasión cambié para estar con Madonna, más cerca que nunca posiblemente más consiente de todo lo que puedo disfrutarla.
El sábado fue un concierto genial. La gente estuvo entregada, ella aún más. El que no cante sus grandes éxitos, como muchos suelen quejarse, no es algo nuevo en ella. Lo que la señora hace es promover su más reciente disco, y vaya que las rolas del MDNA toman vida y crecen con la puesta en escena. Desde el impactante inicio de Girl Gone Wild, la violencia gráfica de Gang Bang, la potencia de Turn up the radio, la frescura de Give me all your luvin', el trance de I'm addicted, el estruendo de I don't give a, o el misticismo de I'm a sinner.
Y qué decir de los éxitos: Vogue, Express yourself, Open your heart, Like a prayer. Todas irónicas, todas llevadas a otro nivel, un espectáculo no sólo para los ojos, sino también para los sentidos.
Sí, me conmocioné con Hung up, al ver esas imágenes tan perturbadoras tan cerca de mí. Disfruté de la sensualidad de Like a virgin en una versión que sé, no le gusta a mucha gente, y no saben cómo agradecí escuchar Love spent en vivo. Se nota que a la señora le llega esa letra, y esa emoción que le pone, es indescriptible… por ese tipo de detalles, es que Madonna me ha tenido fiel durante tanto tiempo.
El punto no tan agradable fue el tipo de gente en el triángulo dorado el sábado, pues en pocas palabras no era fan, simplemente le tocó la suerte de estar ahí, presas de su emoción y cometiendo varias faltas de educación hacia quienes estábamos al cien emocionados por estar ahí. Al final, el show fue lo importante, y creo que valió la pena no haber visto nada del material que había salido antes de presenciarlo en vivo.
El domingo otra fue la historia. Desde el inicio comenzó el sufrimiento porque el "inteligente" equipo de Ocesa quería mandar al área VIP atrás de la fila general, porque resulta que los del triángulo dorado no éramos "platino".
Después de la carrera que no hizo más que demostrar que mi condición física está en el peor estado de toda mi vida, y de "apañar" lugar pegado a la valla de un lado de la pasarela, la sorpresa fue mayor al ver que la mismísima Madonna, en fachas totales estaba ensayando.
La espera fue larga, pero ya sabía que era necesaria para ver el espectáculo al que había invertido mucho, dinero, tiempo, emociones… para que se fuera en tan sólo dos horas.
El concierto del domingo no estuvo tan prendido, no fue tan emocionante, pero fue mejor. Eso me pasa siempre que repito los conciertos de Madonna, el segundo es mejor, pero la experiencia del primer es irrepetible.
En esta segunda oportunidad quise dejar registrado lo más posible de la experiencia, y no por pasarme tomando vídeos o fotos no lo vi con mis ojos. A estas alturas ya vamos perfeccionando el arte de tomar video con una mano, mientras la otra podía estar ocupado en el baile, las palmas, o las señas de aprobación.
En dos momentos sentí la emoción al máximo: durante Revolver, la segunda canción, Madonna pasó muy cerca, y sentí un contacto visual breve, pero conciso. Ese contacto se repitió al final en "Celebration", cuando ahí sí, sentí morir al ver a mi reina frente a mí, haciéndome un guiño. Lo mejor: está documentado en una foto y un video.
Me puedo pasar horas escribiendo, recordando, emocionándome… sin embargo creo que ya escribí mucho, y tengo también el audio completo del concierto para revivirlo una y otra vez.
No sé si alguien haya llegado al final de esta "reseña", pero en lo personal, me siento satisfecho y feliz, porque ciertamente creí haberle bajado muchas rayitas a mi fanatismo, y me he dado cuenta que para nada, sigo sintiendo la misma emoción que en 1989 cuando escuché por primera vez el disco Like a Prayer.
¿Ustedes son fan de alguien? No importa de quien, pero un consejo que les doy, por experiencia propia: disfrútenlo, vívanlo y háganlo. Se siente muy bien.
Gracias a Madonna por una magnífica puesta en escena, por seguir llegando a la gente, por mantenerte relevante y dando de qué hablar. Ya nos lo dijiste, y sí, yo también te quiero mucho.
PD. Si quieren ver más fotos y vídeos de mi experiencia en el MDNA, chequeen mi Facebook, estoy como Luis Gonzalo Puente o mi Twitter en @GonzoPuente
Primero, hay que sentar los antecedentes, aunque much@s ya los conozcan. En 1989 me hice fan de Madonna. Tenía 13 años, y después de ver su película "Who's that girl" quedé prendado de ella. No es su mejor película, pero hubo algo, inexplicable que me hizo conectarme a ella. Días después, vi en "Siempre en domingo" el video de "Like a Prayer", y ahí ya fue inevitable. Un día después, a escondidas compré el disco, lo escuché con audífonos y nunca imaginé que en el 2012 la adoración por esas canciones me hicieran tatuarme su imagen en mi piel.
El resto es historia, he visto a Madonna en todas sus giras desde 1993, y no saben cómo lamento no haber estado en el Blonde Ambition, el que por mucho tiempo consideré su mejor tour. En el 93 en México fue el asombro; en el 2001 sufrí al máximo, pero disfruté aún más el Drowned World Tour en Miami; en el 2004, completamente enamorado disfruté de el Re-Invention Tour en Toronto, y el país repitió en el 2006 con el glorioso Confessions Tour; para dos años más tarde, volver a disfrutarla en el Sticky & Sweet en México, al lado de las "insufribles" estrellas del entretenimiento mexicano.
Para el 2012, era impensable no estar en el MDNA Tour, sin embargo la economía y las responsabilidades impedían viajar. Afortunadamente, México fue la opción anunciada, y como siempre, la histeria se apoderó de mí al momento de conseguir los boletos, que al menos, para la primera fecha, fueron para estar, por primera vez, en la fila más adelante del show.
Al saber del mentado "triángulo dorado", la tarea fue buscar maneras para estar dentro. Cuando me propusieron la idea de hacerme un tatuaje, la verdad no lo pensé mucho. No creí que fuera algo que hiciera, pero tampoco lo pensé mucho. Simplemente fui, y me lo hice, hace algunas semanas. El resultado fue el esperado, el viernes 23 de noviembre llegó a mi inbox un mensaje donde me confirmaban que había sido elegido para estar ahí, más cerca que nunca de la reina del pop… mi reina.
Hay todo tipo de fans. Los que la critican por respirar, los que nunca están conformes, los que presumen todo, los que se sienten expertos, los que aplauden todos y cada uno de sus pasos, los que la creen su redentora.
Yo me considero un fan extraño, tal vez mezcla de todos los anteriores, y tal vez completamente diferente. Por ella he hecho muchas cosas, incluso comportarme de una forma que no hago en la vida cotidiana. Sé que es muy importante para mí, pero no creo que mi vida dependa del fanatismo, o que incluso me interese enfrascarme en las constantes y recurrentes peleas para defender su relevancia o justificar mi gusto.
Su más reciente disco, como todos los de su carrera, significan algo para mí, me gusta, lo canto, lo disfruto, y lo tengo en "N" cantidad de versiones, nada más por el placer que me da acrecentar mi colección.
Toda esta introducción para llegar al pasado fin de semana, el del 24 y 25 de noviembre, el del cumpleaños de mi mamá que por esta ocasión cambié para estar con Madonna, más cerca que nunca posiblemente más consiente de todo lo que puedo disfrutarla.
El sábado fue un concierto genial. La gente estuvo entregada, ella aún más. El que no cante sus grandes éxitos, como muchos suelen quejarse, no es algo nuevo en ella. Lo que la señora hace es promover su más reciente disco, y vaya que las rolas del MDNA toman vida y crecen con la puesta en escena. Desde el impactante inicio de Girl Gone Wild, la violencia gráfica de Gang Bang, la potencia de Turn up the radio, la frescura de Give me all your luvin', el trance de I'm addicted, el estruendo de I don't give a, o el misticismo de I'm a sinner.
Y qué decir de los éxitos: Vogue, Express yourself, Open your heart, Like a prayer. Todas irónicas, todas llevadas a otro nivel, un espectáculo no sólo para los ojos, sino también para los sentidos.
Sí, me conmocioné con Hung up, al ver esas imágenes tan perturbadoras tan cerca de mí. Disfruté de la sensualidad de Like a virgin en una versión que sé, no le gusta a mucha gente, y no saben cómo agradecí escuchar Love spent en vivo. Se nota que a la señora le llega esa letra, y esa emoción que le pone, es indescriptible… por ese tipo de detalles, es que Madonna me ha tenido fiel durante tanto tiempo.
El punto no tan agradable fue el tipo de gente en el triángulo dorado el sábado, pues en pocas palabras no era fan, simplemente le tocó la suerte de estar ahí, presas de su emoción y cometiendo varias faltas de educación hacia quienes estábamos al cien emocionados por estar ahí. Al final, el show fue lo importante, y creo que valió la pena no haber visto nada del material que había salido antes de presenciarlo en vivo.
El domingo otra fue la historia. Desde el inicio comenzó el sufrimiento porque el "inteligente" equipo de Ocesa quería mandar al área VIP atrás de la fila general, porque resulta que los del triángulo dorado no éramos "platino".
Después de la carrera que no hizo más que demostrar que mi condición física está en el peor estado de toda mi vida, y de "apañar" lugar pegado a la valla de un lado de la pasarela, la sorpresa fue mayor al ver que la mismísima Madonna, en fachas totales estaba ensayando.
La espera fue larga, pero ya sabía que era necesaria para ver el espectáculo al que había invertido mucho, dinero, tiempo, emociones… para que se fuera en tan sólo dos horas.
El concierto del domingo no estuvo tan prendido, no fue tan emocionante, pero fue mejor. Eso me pasa siempre que repito los conciertos de Madonna, el segundo es mejor, pero la experiencia del primer es irrepetible.
En esta segunda oportunidad quise dejar registrado lo más posible de la experiencia, y no por pasarme tomando vídeos o fotos no lo vi con mis ojos. A estas alturas ya vamos perfeccionando el arte de tomar video con una mano, mientras la otra podía estar ocupado en el baile, las palmas, o las señas de aprobación.
En dos momentos sentí la emoción al máximo: durante Revolver, la segunda canción, Madonna pasó muy cerca, y sentí un contacto visual breve, pero conciso. Ese contacto se repitió al final en "Celebration", cuando ahí sí, sentí morir al ver a mi reina frente a mí, haciéndome un guiño. Lo mejor: está documentado en una foto y un video.
Me puedo pasar horas escribiendo, recordando, emocionándome… sin embargo creo que ya escribí mucho, y tengo también el audio completo del concierto para revivirlo una y otra vez.
No sé si alguien haya llegado al final de esta "reseña", pero en lo personal, me siento satisfecho y feliz, porque ciertamente creí haberle bajado muchas rayitas a mi fanatismo, y me he dado cuenta que para nada, sigo sintiendo la misma emoción que en 1989 cuando escuché por primera vez el disco Like a Prayer.
¿Ustedes son fan de alguien? No importa de quien, pero un consejo que les doy, por experiencia propia: disfrútenlo, vívanlo y háganlo. Se siente muy bien.
Gracias a Madonna por una magnífica puesta en escena, por seguir llegando a la gente, por mantenerte relevante y dando de qué hablar. Ya nos lo dijiste, y sí, yo también te quiero mucho.
PD. Si quieren ver más fotos y vídeos de mi experiencia en el MDNA, chequeen mi Facebook, estoy como Luis Gonzalo Puente o mi Twitter en @GonzoPuente
jueves, 23 de agosto de 2012
JUSTICIA POP 134
En esta edición de Justicia Pop, sabremos si Madonna deja el trono del recorrido con su Turn up the radio. Entre la música nueva tenemos versiones actualizadas de Michael Jackson y Kate Bush, las más recientes propuestas de Gotyé y Emilie Goldwin y hasta la mismísima Taylor Swift. En el pasado, viajamos al 2008, para ver lo increíble que es el paso del tiempo a sólo cuatro años. ¡Mucho que escuchar en esta hora!
miércoles, 15 de agosto de 2012
Justicia Pop 133
Tenemos una nueva edición del podcast que trae lo nuevo de Dragonette, Pet Shop Boys y Taio Cruz, entre otros. En el viaje al pasado, llegamos hasta 1989, cuando todo era tan diferente, incluyendo la música que se escuchaba. Además repasaremos el top 5 de la semana, para descubrir quién está en el primer lugar. ¿Qué esperan para escuchar?
martes, 5 de junio de 2012
Quisiera...
A estas alturas de mi vida quisiera tantas cosas, pero en estos momentos, lo que más quisiera es ser jefe y tener siempre la razón... Ok, no. Si ni siquiera puedo dejar que los demás me ayuden con mis labores, voy a andarle haciendo la chamba a mis subordinados.
Jaja, esto es lo que pienso a estas horas de la noche.
Jaja, esto es lo que pienso a estas horas de la noche.
JUSTICIA POP 128

Nelly Furtado nos adelanta más de "The spirit indestructible" con una gran rola producida por Salaam Remi y la colaboración de Nas. Calificamos la nueva rola inédita de María José y los DJ's / Productores Calvin Harris y Avicii siguen coqueteando con el pop. En el Flash Back volvemos al año 2000, y en el top 3 de la semana, sabremos si J. Lo nos sigue poniendo a bailar nada más.
miércoles, 30 de mayo de 2012
MADONNA EN VIVO, MIS 10 MOMENTOS FAVORITOS
Tomando como modelo un post que publicó hoy www.hardcandymusic.com y en espera del inicio de la gira MDNA de Madonna mañana en Tel Aviv, les dejo mi top 10 de presentaciones en vivo de la Reina del Pop. Y sí, fue difícil elegir nada más diez.
WHO’S THAT GIRL TOUR
Like a virgin
El primer mega éxito internacional, durante su segunda gira. El look con el que la empecé a identificar y tal vez por eso el más icónico. Hace años ella ya hacía mash ups, y con todo y el sonido Motown de I can’t help myself, Madonna con Donna de Lory, Nicky Harris y la otra corista que ya nunca volvió a salir de gira con ella, el momento 10 es Like a Virgin del Who’s that girl tour.
RE-INVENTION TOUR
Nobody knows me
Madonna es conocida por hacer un gran show lleno de bailarines, parafernalia, efectos especiales y hasta historia. Sin embargo, el poder emocionar a todo el público sólo con ella en el escenario es algo que pocos pueden lograr. Esta canción pasó desapercibida, como gran parte del disco, sin embargo el momento es mágico, emocionante, inolvidable. Nobody Knows me del Re-Invention Tour en el lugar 9.
GIRLIE SHOW
Erotica
La primera vez que vi a Madonna en vivo en mi vida fue cuando salió en el escenario del Autódromo Hermanos Rodríguez con el sencillo que daba a conocer el disco que promocionaba. Aún hoy en día sé que para muchos fans esta es su canción favorita. Para mí no lo es, pero este momento es completamente icónico para la Madonna de principios de los noventa. En el lugar 8, Erotica del Girlie Show.
REINVENTION WORLD TOUR
American Life
El segundo espacio que ocupa una actuación del Re-Invention Tour corresponde al tema American Life. Una de las rolas más controvertidas y criticadas por los fans, que para sacarse la espinita de haber tenido que retirar el video del aire, lo recreó en su espectáculo en vivo. Todavía recuerdo cómo se me puso la piel chinita al ver que se acercaba sobre las plataformas que cayeron del escenario, durante el controvertido rap de la canción. Es el lugar 7.
DROWNED WORLD
Impressive Instant
Posiblemente el tour más accidentado al que he asistido que he tenido en toda mi vida, pero por lo mismo, el más significativo. Después de casi 8 años regresaba Madonna al escenario, y después de iniciar el concierto de manera tranquila, todo explotaba en un ambiente gótico-industrial-pop, y esta gran rola del disco Music: Impresive instant, lugar 6.
STICKY & SWEET
Into the groove
Into the groove se trata de pasarla bien, disfrutar el momento, olvidarse de todo lo demás, y rendirse a la música. La canción la ha interpretado en varios tours, pero para mí la más impresionante ocurrió en el Sticky & Sweet, demostrando a sus casi 50 años, que reina del pop, sólo hay una. Ya quisiera brincar la cuerda como lo hace ella. Es el momento 5.
CONFESSIONS TOUR
Ray of light
La versión del Drowned World Tour me dejó sin palabras, pero la del Confessions Tour me parece lo más icónica posible. Sin duda gran parte de la magia la tienen los bailarines, y sin ser fan de Madonna tocando la guitarra, en esta ocasión, movió a todo el mundo a ritmo de Ray of Light, en el lugar 4.
BLOND AMBITION
Like a prayer
También de esta rola hay actuaciones memorables. En Toronto casi morí al escucharla en el Re-invention Tour, y sin lugar a dudas es con la que más me emocioné en el Sticky & Sweet Tour. Pero la original, como ninguna. De esta Madonna fue de la que me enamoré hace ya algunos ayeres: Like a Prayer de 1990, en el 3.
CONFESSIONS TOUR
Music Inferno
Esta presentación la vi en vivo en Montreal. De esos momentos que quisieras tener más sentidos, incluyendo al menos un par más de ojos, porque no sabías a donde ver. También, con una coreografía simple, pero muy muy planeada y efectiva, logró lo que para mí es la mejor interpretación de Music. Es el segundo tema en la lista.
BLOND AMBITION
Express yourself
No puedo decir más que una de las razones por las que esta canción es mi favorita de todos los tiempos es por esta icónica actuación. Así abría el Blond Ambition Tour. Así era la invitación a no conformarse y decir lo que uno trae adentro. Muy cerca quedó la versión del Girlie Show y ese “I’m gonna take you to a place you’ve never been before” (hasta se me pone chinita la piel), luego la del Re-Invention (Come on boys), y la breve, pero efectiva que interpretó en México en el 2008. Express yourself, la actuación No.1.
EXTRA: RE-INVENTION TOUR
VOGUE
No puedo dejar de incluir alguna versión de Vogue en mi conteo. Merecen mención aparte, por lo intensas e icónicas que son todas ellas. Mi favorita, el inicio del Re-invention Tour. Madonna, literalmente parada de manos, y una estética que invitaba a disfrutar el show.
martes, 29 de mayo de 2012
Justicia Pop 127
Esta semana, Kylie Minogue celebra 25 años de carrera, regresan los noventa, se acerca la gira de Madonna, y mucha música llega durante una hora al podcast de esta semana. ¡A escucharlo!
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