Han sido ya dos semanas desde la última entrada, y la verdad estos días de descanso del blog fueron pensandos así para aprovechar el periodo de vacaciones, que por primera vez en muchos años, tengo en un verano.
Esta ocasión, aproveché para hacer un viaje, a un lugar que ya había visitado hace ocho años, fort Lauderdale, Estados Unidos, donde vive mi prima Ana, y con quien pasé una semana de descanso, compras, ejercicio, playa y comida... entre otras cosas.
Un buen cierre de "temporada", que casi de inmediato terminó para dar paso a mucho trabajo, no sólo en la oficina, sino también en el aspecto personal, donde vienen muchos proyectos, algunos difíciles, otros no tanto, mismos que efectivamente, ya van en marcha.
Y es tanto lo que hay en estos momentos en mi mente, en mi cabeza, en mi ser, que en estos momentos es una mega confusión, que poco a poco, voy desmarañando para encontrar el camino que viene, que sigue, que no se detiene.
Pienso en alguna canción que pudiera representar las emociones que tengo en estos momentos... y no existe. Creo que habrá que encontrarla, o por qué no, crearla.
Conocidos como el más grande fraude de la música, Milli Vanilli hizo historia a fines de los noventa, primero colocándose en los primeros sitios de popularidad con su fresca y novedosa propuesta, para más adelante, descubrir ante los ojos de todo el mundo, uno de los engaños más comentados y discutidos de la era pop.
Originalmente, el dúo formado por Fabrice Morvan y Rob Pilatus causó sensación por sus canciones pegajosas, una mezcla de pop y R&B que se fusionaban con una imagen espectacular y novedosas coreografías, que se volvieron básicas en las discotecas de los jóvenes a fines de los ochenta.
Incluso, en 1989, Milli Vanilli fue reconocido como el mejor nuevo artista de los Grammy... sólo para que unos meses después el fraude fuera dado a conocer.
Ellos no cantaban, sólo movían sus cuerpos y boca a ritmo de las canciones como Blame it on the rain, Baby don’t forget my numbre y Girl you know it’s true, y el chistesito les salió muy caro, pues desde ese momento, la carrera de Milli Vanilli como dúo o como “los verdaderos”, nunca pudo pasar este escándalo.
En 1999, Rob Pilatus falleció víctima de una sobredosis, el productor Frank Farian lanzó otros grupos con diferentes grados de éxito, pero ninguno pudo igualar lo que en poco tiempo hizo Milli Vanilli.
Efectivamente, este gran fraude es histórico, muy escandaloso e inolvidable... pero seguramente no es el único que ha existido en la historia de la música, otro más seguirán permaneciendo en el anonimato, y los estrafalarios de Milli Vanilli seguirán teniendo su privilegiado y a la vez penoso, en la memoria de los amantes de la música.
Creo que algo que ha sido sobrepasado por el escándalo es la música, que por algo pegó tanto, no sólo por la imagen del grupo. Realmente Milli Vanilli tenía canciones muy buenas.
Hoy quiero compartir esta balada, que fue uno de los tantos éxitos del único disco de Milli Vanilli. Una oda al rompimiento romántico, al adiós, al aceptar lo duro que es finalizar un amor, y prometer, que ese recuerdo siempre seguirá: I’m Gonna Miss You.
Una tendencia que he notado las últimas semanas en los éxitos que empiezan a sonar, y que comenza a ser casi obligada para muchos artistas pop, es hacer música para bailar, pero no la simple canción pop con toques dance, sino realmente basadas en los beats duros, y propios de las pistas de baile.
Una tendencia similar ocurrió en los noventa, pero creo que a partir del éxito de Lady Gaga que en realidad ha demostrado que un tema dance puede convertirse en todo un suceso, muchos le han seguido.
Incluso creo que el Celebration de Madonna entra en este grupo, pues no considero que ni siquiera los temas del Confessions on a Dancefloor estuvieran tan realmente marcando esta tendencia.
Ahora quiero dejar tres canciones que vienen mucho en este sentido, de artistas no tan conocidos por acá, pero que ciertamente, están pegando mucho, y están muy buenos para bailar.
A Sean Kingston lo conocimos haciendo Beautiful Girl en el 2007. El ha tenido más temas, pero ahora está por lanzar un nuevo disco. El primer sencillo se llama Fire Burning, y producido por Red One (El creado de los éxitos de Lady Ga Ga), dejan a un lado los sonidos medio hartantes del cantante, para convertir a la canción en un gran tema para las pistas de baile.
Las Sugababes son un ícono de los grupos femeninos en varios países de Europa, sin embargo, en las Américas no han tenido la misma suerte. Ahora quieren intentarlo de nuevo, y para lograrlo lanzan el tema Get Sexy, lleno de clichés, y que más que un tema de las Sugababes, pues efectivametne ya tienen su estilo, suena como algo que harían las Pussycat Dolls. ¿Eso es malo?, realmente no, suenan divertidas, y con la tendencia adecuada para hacerla.
Finalmente está la cantante horlandesa Eva Simons, ella presenta el tema Silly Boy, que por meses rondó el internet, asegurando ser una colaboración entre Lady Gaga y Rihanna. Al parecer su sonido parecía una mezcla entre las dos artistas, pero creo que a final de cuentas, sí es algo diferente, pero una vez más, muy metido en la onda dance del momento, ya casi cerrando la década.
Tendencias van y vienen, los tiempos y los gustos cambian. Esta música me agrada mucho, no es la que me va a acompañar siempre, pero por ahora, es muy muy buena.
... Y ya sólo falta una semana para las vacaciones!!
Este jueves, tras una larga espera, los fans de Madonna por fin pudimos escuchar completa, la versión “álbum” de Celebration, el primer tema inédito del disco del mismo nombre, con los grandes éxitos de Madonna.
Como por salud mental y flojera prefiero no enfrentarme a la gente, u otros fans de la diva que no hacen otra cosa más que quejarse de lo que hace (o deja de hacer), creo que este espacio es perfecto para expresar mi punto de vista sobre este tema.
Creo que ya he dicho, que para un fan de Madonna, es un verdadero evento, con todo y su ritual, el lanzamiento de nueva música de la reina del pop. Desde el surgimiento de internet la situación es difícil, pero incluso así, tiene su propia magia.
Celebration es una especie de cierre a más de 25 años de carrera de Madonna, su despedida de Warner, y la culminación de una carrera llena de éxitos.
Creo que estoy completamente de acuerdo con Nick Levine, editor de música de DigitalSpy.co.uk, quien describe a Celebration como “lo que un tema nuevo incluido en un disco de grandes éxitos debe hacer: recordarte por qué te enamoraste del artista en primer lugar”.
Efectivamente, ni líricamente, ni musicalmente Celebration ofrece algo nuevo o diferente. Sin embargo, con las manos y voz de Madonna, sí es algo sumamente novedoso, adictivo, y sumamente efectivo.
Debo reconocer que Celebration para mí tiene una entrada más agradable que la que tuvo 4 Minutes hace un año. Tal vez con un poco de la vibra de Hung up en el 2005, pero indudablemente, diferente.
Una mezcla de sonidos de los ochenta y noventa, mezclados con la voz de la diva, junto con una nueva invitación a la pista de baile, algo que hemos amado de Madonna una y ora vez.
Todos los demás temas de esta colección ya los conozco (a menos que venga algo exclusivo de los temas viejos, algo que dudo), a excepción de Revolver, el otro tema nuevo.
Y seguramente ni Celebration ni Revolver serán lo que fueron Justify my love y Rescue me para The Immaculate Collection, pero sí es algo mucho más amigable que el no recibir ningún tema extra en el GHV2.
¿Se convertirá Celebration en un clásico de Madonna? La verdad, quien sabe, pero por hoy, es un día muy bueno para festejar, bailar, y recordar por qué me enamoré de Madonna hace ya más de 20 años.
El tan sólo pensar en que no hubiera música me hace sentir que sería un mundo muy aburrido, tenso y molesto. Creo que en toda mi vida, nada más una ocasión que, siendo adolescente, estaba enfermo, no me ha gustado escuchar música, y tengo muy bien ubicado ese momento, hace ya muuuchos años.
Y aunque no soy de las personas que me la paso demostrando a cada paso la pasión que representa para mí la música, creo que algo que me encanta, desde hace mucho tiempo, es buscar nuevas propuestas, propuestas repetidas, canciones pegajosas, canciones profundas, rolas para pasar el momento, para relajarme, para reír, e incluso para llorar.
Afortunadamente, tengo a mi ídolo, Madonna, que no me ha fallado en 20 años de seguirla, por más insulsa que sea su música, creo que sigue sorprendiéndome cada sonido nuevo que descubro de ella, y eso lo agradezco muchísimo.
El saber que viene disco de éxitos (aunque ya los tenga en todos los formatos posibles), me emociona, tanto como ha ocurrido una y otra y otra y otra vez desde 1989, en diferentes medidas, con otro punto de vista, pero aún así, agradezco la llegada del material.
Y no sólo Madonna, otros artistas me llegan, me llenan y me prenden. En algunos casos, hay descubrimientos muy buenos, y otros tardan en llegar.
Hace cuestión de minutos descubrí esta canción, y ya a estas alturas, puedo decir que agradezco a Arjan Writes, por otra de sus recomendaciones, que en muchos casos, son geniales.
El proyecto se llama Kovak y la canción es I'll be good to you. La canción tiene una vibra ochentera, pero afortunadamente, no la de siempre, lo que se agradece mucho. El primer disco de esta banda se llama Heroes & High Hells que ya está a la venta en Inglaterra.
El video es super novedoso, sencillo, pero efectivo.
Chequenlo, si les gusta la música... no se pierde nada!!
Pocos son los DJ’s que pasan de quedarse únicamente haciendo remixes, para convertirse en productores de éxitos, propios, de su inspiración, de su creación, por sí mismos.
Ya viene la prueba de Paul Okenfold que Madonna le está dando con Celebration, pero otro personaje que empieza a ser reconocido por su propio talento, es el señor David Guetta.
Él actualmente tiene el primer lugar de popularidad en Estados Unidos con el tema I gotta feeling de los Black Eyed Peas, ya viene con un nuevo disco con colaboraciones con artista como Akon, y ahora tiene una rola muy buena con la ex Destiny’s Child, Kelly Rowland.
La verdad no he sido fan de la música de Rowland en solitario, creo que no ha tenido un estilo que destaque por encima de otras intérpretes, pero la colaboración con Guetta podría cambiarlo.
La canción When Love Take’s Over es el resultado de la fusión, y es una canción con muchos clichés para las pistas de baile, y también con el sonido que tanto le gusta a la comunidad gay.
En su versión original, es un tema pop, que emula otras canciones de anteriores épocas, e incluso el pianito, guarda una curiosa similitud con el de Clocks de Coldplay.
Sin embargo, las mezclas posiblemente sin alguna sorpresa, son muy agradables, pues la canción es muy agradable, infecciosa, y realmente, podría convertirse en uno de los grandes éxitos para Rolwand, que le servirían para abrirle más de una puerta.
Si no me creen, acá dejo la constancia de este tema, ella es Kelly Rowland, cantando bajo la batuta de David Guetta. Déjense llevar, y disfruten de la parafernalia de When love takes over.
Aunque el sueño del regreso de Abba posiblemente nunca deje de serlo, la música acaba de recibir lo más cercano a lo que seguramente llegaremos a tener de un tema nuevo de la emblemática banda sueca, un nuevo disco y sencillo de la Benny Andersson Band, que cuenta la historia de un amor, la historia de un corazón: Story of a heart.
Desde hace algunas semanas, algunas páginas adelantaron el lanzamiento del disco Story of a heart de Benny Andersson Band, una de las mentes creadoras de Abba, y desde ese momento, el sencillo que titula al disco fue visto, e incluso escuchado, como una propuesta con grandes similitudes a los éxitos del cuarteto.
Efectivamente, la canción tiene todo para ser un tema inolvidable como The Winner takes it all. Lo tiene prácticamente todo en la fórmula, salvo la voz de Agneta o de Frida, pero el resultado queda muy cerca gracias a Helen Sjöholm, vocalista.
Además, todo el toque Abba está presente más allá de la interpretación o la música, la letra es una gran letra, que no le pide nada a las clásicas composiciones que llevaron a Abba a los primeros lugares de popularidad.
Story of a heart suena a Abba, y por lo tanto puede sonar a viejo, pero hay que aceptar que la música de Abba nunca ha pasado de moda, ni es música que ahora se escuche como vieja. Realmente, muchas canciones siguen tan vigentes como el momento que salieron, a fines de los setenta o principios de los ochenta.
Todo el drama de una persona que confiesa haber abierto su corazón a una relación, y que ahora, una vez terminada, no queda más que miedo, dolor, e incluso pena, aparecen nota a nota, palabra tras palabra durante los cinco minutos que dura la canción, que la crítica ha calificado como una gran creación.
Es un gusto, un placer, es emocionante, y es una vez más otra forma de agradecer a Abba por la música, por dárnosla a todos nosotros, y aunque no de la manera que todos quisiéramos, la tenemos, la podemos escuchar y disfrutar.
The story of a heart The story all of it mine, Then you took it from me, Every glorious line. I was safe and warm, And now I’m out in the cold, And I know I shouldn’t have told my story.
Sin más, esta es la nueva historia de Benny Andersson Band:
A pesar de tener más de diez años de carrera, Plastilina Mosh es una banda mexicana que se ha mantenido en el gusto del público “alternativo” (o bien podría decir, “poser”), que ve su propuesta como algo fresco, diferente, agradable, accesible y bien hecho.
Me he de confesar fan de su música, sobre todo al recordar mi último año de la universidad con el Mr. P. Mosh, y más adelante, apenas entrando en el 2000 con Human disco ball, una rola que me encantaba por aquel tiempo.
Ahora tienen un nuevo disco, All u need is mosh, y ya de manera alternativa, Jonás y Rosso aseguran que tienen más control en lo que hacen, y que incluso ahora llegan a producir temas más “gays”.
Y para muestra, el sencillo Pervert pop song, tema con bases ochenteras, y con la participación especial de Ximena Sariñana, que suena mega fresca, tal y como se esperaría de alguien de su edad.
Pero la verdad es que desde la primera vez que escuché Pervert pop song, con el coro infeccioso de “Castígame”, la tonadita rondaba por mi mente, y quería recordar algo... hoy finalmente, escarbando en mis recuerdos, supe a que me refería.
En 1986, Lucía Méndez, antes de muchas de sus cirugías, cuando en realidad se veía como toda una diva, también brillaba en el mundo de la música, y precisamente en ese año lanzó a la venta el disco producido por Rafael Pérez Botija, Castígame.
El tema que da título al disco, era toda una oda ochentera, una letra desechable, una imagen llena de glamour del tiempo, y aunque Lucía Méndez seguramente ya no era una adolescente, sí utilizó su imagen juvenil ochentera a todo lo que da.
Creo que “Castígame” es una oda al masoquismo en todo su esplendor, muy efectiva para el tiempo, que seguramente inspiró a Plastilina Mosh para su Pervert Love Song (ya ven que ellos tienen debilidad por las mujeres todas restiradas, o ya olvidaron a Lyn May?).
Y si no me creen, aquí va la muestra, chequen lo genial de la Pervert Love song, y lo kitch que es ver a Lucía Méndez contonearse super sexy mientras suplica: “Castígame, tú.. no tengas clemencia”, esas sí eran letras eróticas!
De vuelta a los ochenta (al menos ya me fui más atrás), con Lucía Méndez, y de regreso a la actualidad con todo y mi foto con Plastilina Mosh.
En otras ocasiones he comentado mis sentimientos (¿o es muy exagerada esa palabra?) hacia Thalía, confesando que fui un gran fan de la cantante a fines de los ochenta, y que ahora simplemente me da flojera su posición de señora, y que no me gusta en absoluto su propuesta musical (¿Cuál?) desde hace mucho tiempo.
Hoy quisiera hacer un viaje al pasado, ya saben que me quedé atrapado en los noventa, aunque ahora es muy a principios de la década.
Muchos supimos que tras el lanzamiento del disco Mundo de Cristal, Thalía se fue a España para conducir el programa de televisión VIP Noche al lado de Emilio Aragón (El de El Juego de la Oca).
Lo que pocos, o al menos los que no somos fanses clavados de la artista, conocimos, fue el material que hizo por allá durante este programa, mismo que a estas alturas ya tiene años en youtube.
No sé si debí haberme quedado así, pero ayer vi... y lo peor, escuché a Thalía interpretando dos temas clásicos de la música pop como parte de este programa español.
Uno de ellos es Pretty Woman. Bajo su propio riesgo véanlo, y lo más delicado, bajo su propio riesgo escuchen la interpretación, especialmente en el segundo 50 y luego en el 1:40... y finalmente en el 2:20 (¿Por qué hacías esto Thalía... en serio que parece que te están ahorcando?)
Y qué me dicen de Striptease (naaaaadieeee le pone streaptease a la versión en español de esta canción), o mejor dicho You can leave your hat on… con todo y unas cejas de azotador. Aguas... de verdad aguas en el minuto 1:40 de esta rola, hasta el momento es lo más dramático.
Joyas musicales, y sumamente superiores a sus presentaciones en Siempre en Domingo (Bueno, igual y no tanto), pero que indudablemente merecían haber sido editadas en CD o cassette ya de perdis.
En fin, con todo lo naco, cursi, exagerado, tacky, surrealista... sobrepasando la moda, las interpretaciones, la puesta en escena, esta Thalía era superior a lo que es ahora, al menos era más entretenida, divertida, y no se tomaba en serio tal y como debe ser.
Tal vez por esto, ahora en pleno 2009, yo soy del equipo de Paulina Rubio, ella sí sigue siendo chida, con todo y que diga que su música es poesía, que le haga desplantes a Maribel Guardia, o que asegure que prefiere tener perros que hijos.
Esta versión del video Causa y Efecto, es todo lo que debe ser un video pop, la diversión pura.
Hace 10 años nos preguntábamos cómo sería llegar al año 2000. Ahora la década ya casi termina, y el visualizar nuestras vidas hace una década sin lugar a dudas puede ser sorprendente por lo diferente o igual que puede ser ahora.
Aunque la canción es de 1996, la expectativa por llegar al nuevo milenio existía desde antes. Muchos escribieron al respecto, pero pocos pudieron contar una historia de una manera tan interesante, divertida, intrigante y rockera que Pulp.
Pulp, la banda inglesa comandada por Jarvis Cocker, que en mi punto de vista, se quedaron a un paso de convertirse en la GRAN banda inglesa.
Posiblemente su música, un tanto elitista o no tan comercial como Oasis o Blur. Tal vez las excentridades de su vocalista, todavía más raras que las de las bandas antes mencionadas.
Pero la música era lo genial. Cocker ahora tiene nueva música en solitario, y Pulp siguió lanzando más discos. Sin embargo, la dupla Different Class y This is hardcore le dio al grupo su etapa más comercial, y por lo mismo más popular.
Y entre los éxitos salió Disco 2000, canción que cuenta la historia de Jarvis y Deborah, un amor imposible y platónico, que bien podría haber tenido un final feliz al llegar al nuevo siglo.
Hoy me salió Disco 2000 en el shuffle, y me la pasé cantando y bailando muy a mi manera tan buena canción.