domingo, 22 de marzo de 2009

UNA DIVA ESCOCESA

No me había dado cuenta que soy un fan de Annie Lennox hasta hoy que compré el disco “The Annie Lennox Collection”, mismo que estoy disfrutando en estos momentos, con grandes recuerdos, emociones y letras propias de una gran artista, o como ella misma se definió en algún momento, una verdadera “Diva”.



Contrario a lo que podría pensarse, no soy fan de Eurytmics, banda en la que empezó Lennox en la década de los ochenta. Creo que me molesta mucho lo choteada que quedó Sweet Dreams (Are made of this), que la verdad la dupla de Annie y Dave Stewart no es de mi agrado.

Pero el caso de la mujer en solitario es completamente diferente, pues desde el lanzamiento de su primer disco, he seguido y apreciado su carrera, y sinceramente, creo que hoy más que antes.

En The Annie Lennox Collection aparecen 14 canciones, y en la edición especial también 14 videos que retratan la fructífera carrera de la artista, así como todas las etapas que ha pasado desde su llegada en solitario en 1992.

La cantante escocesa nacida en 1954 lanzó en 1992 su disco Diva, el cual fue introducido por Why, una canción que a 17 años de su lanzamiento sigue mostrando la nostalgia, desesperación, dolor y emoción de una relación que ha llegado a un difícil momento.



Y básicamente sobre esta misma situación versa Walking on broken glass, posiblemente el más grande éxito comercial de Lennox como solista. El tema ocupó los primeros lugares de popularidad en varias partes del mundo, y ciertamente todavía es emocionante escuchar la peculiar voz de Annie sufriendo por sentir que camina sobre vidrio roto.



Para su segunda producción, Medusa, Annie Lennox decidió grabar nuevas versiones de temas que fueron éxitos en diferentes grados, dotando a las canciones el característico estilo de la cantante. No more I love you’s fue el primer sencillo, al cual siguieron temas como A whiter shade of pale y Waiting in vain, temas inolvidables en sus versiones originales como en las realizadas por la escocesa.



Visualmente, Annie Lennox ha tenido una carrera llena de color, llena de luces, llena de maquillaje e incluso, llena de exageraciones. Todo se acepta, se perdona y se aplaude, pues la presencia de la cantante es excepcional.

Ya sea con imitadores en Little bird, una versión de Relaciones Peligrosas en Walking on broken glass, las orejas de Minnie Mouse en Waiting in vain o todo el drama de No more I love you’s.



Tras una reunión de Eurytmics a fines de los noventa, los fans de Annie Lennox no volvimos a saber nada de la cantante hasta el 2003, cuando lanzó su disco Bare, álbum que sirvió como catarsis para la cantante tras una fuerte depresión sufrida a causa de varias pérdidas, que llegaron a afectar profundamente a la cantante.



Sobre Pavement Cracks, sencillo de Bare, una valiente Lennox confiesa: “Estaba profundamente decaída... tratando de vivir un día a la vez, al punto de la desesperación diaria. Había un sentimiento que todo el color se había ido... se había convertido en negro. Sé que el mundo es doloroso, pero tienes que intentar trabajar con el dolor para que no te destruya. Ya he salido, el color regresó”.

En el 2007 surge Dark road, cuyo video muestra claramente, incluso en el rostro de Lennox, este momento, completamente entendible y aplaudible, sobre todo cuando cualquier mortal piensa que los “artistas” no llegan a sufrir de este tipo de enfermedades.



Para este año, con su disco Songs of mass destruction, destacó la colaboración de Annie con más de veinte cantantes, incluyendo a Madonna, para grabar el tema Sing, con el cual promovió una campaña a favor de la lucha contra el sida, especialmente en las mujeres y niños de África.



Los éxitos de Annie Lennox se contemplan con música de película, y aunque en la edición mexicana del álbum no se incluye el tema Into the west de la película El rey de los anillos, sí aparece afortunadamente Love song for a vampire, una inquietante y majestuosa canción del soundtrack de la versión de Francis Ford Copola de Drácula.



El cierre de casi dos décadas de trabajo llega en The Annie Lennox Collection con el tema Shining light, un respiro positivo hacia el porvenir y los buenos momentos del futuro.



Una mujer trabajadora, que ha sufrido, que ha vivido el glamour, que ha llorado por amor, que ha apoyado las buenas causas, que ha caído, que ha subido, Annie Lennox, una verdadera Diva.

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